El crecimiento de la economía mundial se ha hecho a costa de una inmensa pérdida de biodiversidad que ha puesto en riesgo sistémico y generalizado a economía, estabilidad financiera y bienestar humano. Eso argumenta el último informe del IPBES, que concluye que las empresas impactan en la naturaleza y todas dependen de ella.
Esta es la principal conclusión del informe The methodological assessment report on The Impact And Dependence OF Business ON Biodiversity And Nature’s Contributions To People, en el que han trabajado 79 expertos de 35 países durante tres años y que ha sido aprobado por los más de 150 países que integran la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de Ecosistemas (IPBES), en sesión plenaria celebrada en Mánchester (Reino Unido).
En esta ocasión, el informe se ha centrado en poner en evidencia la interdependencia entre empresas y biodiversidad y en elaborar una guía para que las compañías puedan medir su impacto y tomar medidas para reducirlo y, con ello, evitar que el planeta alcance puntos de inflexión irreversibles que podrían a todos en riesgo, según sus responsables.
Según el documento, incluso las empresas que pueden parecer alejadas de la naturaleza o que no se consideran basadas en ella, dependen, de forma directa o indirecta, de ella (recursos y materias primas, espacios para el turismo, el ocio, la educación o valores espirituales, estéticos y culturales). La prioridad y la urgencia era mostrar que, si bien entendemos que las empresas tienen impacto en la biodiversidad, su dependencia de la naturaleza y de los servicios que presta a empresas y a toda la sociedad eran menos evidentes.
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