
Artículo publicado por nuestro compañero Jose Luis Fdez. Casadevante Kois, en Info Libre
Siempre me ha cautivado la imagen del enorme elefante de los circos de antaño, atado al suelo desde pequeño con un clavo del que no podía soltarse. El fracaso continuado le llevaba a dejar de intentar escapar. Adulto, ya no intenta arrancar ese clavo, que haría saltar sencillamente de una patada; ha aprendido a resignarse.
A este fenómeno en psicología se le denomina indefensión aprendida. Un estado en el que las personas, tras experimentar repetidamente situaciones negativas incontrolables, aprenden a no intentar cambiar la realidad. Los esfuerzos invertidos no influyen en los resultados obtenidos, por lo que se impone la pasividad, la desmotivación y la sensación de impotencia ante el futuro.
La construcción mediática de la realidad son martillazos en el clavo que nos ata, refuerza nuestra percepción de incapacidad para intervenir en el mundo. La sobreexposición a informaciones negativas siembra desconfianza en las capacidades que tenemos para hacernos cargo de una realidad problemática. Una pista de aterrizaje para la cultura distópica, que nos repite en distintos formatos, como todo está perdido y la catástrofe es inevitable.
Seguir leyendo








