Una publicación elaborada por Economista sin Fronteras que tiene como objetivo principal dar a conocer, de una manera comprensible, las principales ideas y propuestas de las corrientes económicas heterodoxas. Un trabajo coordinado por Astrid Agenjo, Ricardo Molero, Alba Bullejos y Coral Martínez.
La última gran crisis de la economía mundial ha dejado completamente al descubierto que la economía fue incapaz de advertir la insostenibilidad de los múltiples desequilibrios que confluyeron en el estallido de la crisis de las hipotecas subprime de EE.UU. a partir de 2007. Pero según ha ido profundizando en el desarrollo de su paradigma dominante: el de la economía neoclásica o marginalista que se enseña como único corpus teórico en las aulas de todas y cada una de las facultades de economía del mundo.
Este paradigma, que no puede ni siquiera dar cuenta de la dinámica de la economía de mercado sobre cuyas supuestas bondades se dedica a hacer propaganda, es aún más inútil a la hora de hacer comprender (y ayudar a resolver) los múltiples problemas económicos a los que se enfrenta actualmente la humanidad. En efecto, la explicación que cualquier economista ortodoxo/a dará de esos problemas, ya sea la insostenibilidad medioambiental de nuestro sistema económico, las múltiples brechas de género existentes, la corrupción económica, el fenómeno de los/as trabajadores/as pobres, la desigualdad de la renta, o el maldesarrollo de una gran mayoría de los países que forman parte de la economía mundial, es que en ninguno de esos ámbitos se ha dejado al mercado desarrollarse libremente en toda su amplitud. Seguir leyendo









